El reto
Una bodega con tienda física y venta online llevaba el mostrador, la web y las compras por caminos distintos. El stock de la tienda no coincidía con el de la web, los clientes estaban en dos sitios y las facturas de proveedor se tecleaban una a una para actualizar existencias y costes.
Además, la web estaba en un alojamiento compartido que se quedaba corto, y cualquier cambio de servidor daba miedo por si la tienda dejaba de vender unos días.
El objetivo era sencillo de decir y difícil de hacer: que el mostrador, la web y las compras trabajaran con los mismos datos, sin obligar al equipo a aprender un programa complejo pensado para empresas mucho más grandes.
La solución
Construimos una solución que une las dos tiendas. La web catálogo muestra los vinos y licores disponibles, y detrás hay un panel de gestión a medida con inventario, clientes, proveedores y una zona de distribución. El mostrador trabaja con un TPV conectado al mismo inventario, así que una venta en tienda descuenta el stock que ve la web. Es un pequeño ERP a medida pensado para el comercio.
Para las compras añadimos lectura de facturas de proveedor por OCR con Tesseract.js: el equipo sube la factura y el sistema propone las líneas para revisar, en lugar de escribirlas desde cero. Es una aplicación práctica de IA documental a escala de pyme.
El panel está hecho con React y Vite sobre un backend PHP con MariaDB. Al terminar, migramos la web a un servidor propio sin cortar la tienda.
El sistema está pensado para el tamaño real del negocio: pantallas sencillas, pocas opciones y las que se usan cada día bien a mano.