El reto
Varias pymes —restaurantes, una bodega, un espacio de eventos y empresas de servicios— tenían sus webs y su correo en hostings compartidos. Las webs iban lentas, algunas estaban infectadas con malware y los correos acababan a menudo en la carpeta de spam de sus clientes.
Ninguna tenía copias de seguridad fiables ni a nadie pendiente de las actualizaciones. Cuando algo fallaba, la respuesta del proveedor llegaba tarde o no llegaba.
Cada negocio contrataba su alojamiento por separado y con condiciones distintas. Nadie tenía una visión global de dominios, renovaciones y accesos, y algunos ni siquiera sabían dónde estaba alojada su web.
La solución
Planificamos la migración de más de 15 webs y sus correos a un servidor propio administrado por nosotros. Antes de mover cada web la limpiamos de malware y revisamos sus componentes. El traslado se hizo web a web, cuidando los DNS para que el cambio no se notara.
El servidor funciona con Debian, Nginx, PHP-FPM y MariaDB, endurecido según las buenas prácticas de ciberseguridad. Todas las webs tienen certificado SSL, pasan por Cloudflare y cuentan con copias de seguridad diarias. El correo se configuró como correo profesional bien autenticado.
Desde entonces nos ocupamos del servidor dentro de nuestro servicio de mantenimiento y soporte: actualizaciones, vigilancia y respuesta cuando algo pasa.
Cada cliente conserva la propiedad de su dominio y de su web. Lo que cambia es que ahora hay un servidor bien cuidado y alguien que responde.